Extrañas las palabras,

los versos enlazados

escritos en papeles

al salir de las clases.

Añoras la primera mirada

el abismo de la primera mirada

y buscar caracolas en los labios

y sus manos como pájaros

desordenando el negro de tu pelo

y la rúa, malibú, la estación

donde siempre la esperabas.

Echas de menos la frágil soledad

que quebraban sus pasos

subiendo la escalera,

decirle te quiero

con la boca cerrada

Y todas las cosas

que callaste por miedo.