Yo lo sabía.

Sabía que vendrías

a deshojar los puentes

y a rescatar recuerdos

bajo los guijarros.

Yo sabía que el dolor

sería pasajero

y que te apresurarías

viendo caer la arena

del reloj

a buscarme en la tierra.

Yo lo sabía,

pero no llegó

el aire que tomé

para esperarte.