Algún día te hablaré

sobre el espacio vacío

al que me condenó tu boca.

Y esta historia de silencios

que hemos ido creando

se derrumbará

como un castillo de naipes

en las manos de un niño.

Me mirarás desordenado

y yo tan imprudente

te diré todo eso

que debiera callar

y que no callo.