!--EndFragment-->!--StartFragment-->
Algún día te hablaré
sobre el espacio vacío
al que me condenó tu boca.
Y esta historia de silencios
que hemos ido creando
se derrumbará
como un castillo de naipes
en las manos de un niño.
Me mirarás desordenado
y yo tan imprudente
te diré todo eso
que debiera callar
y que no callo.
15 comentarios
Escribe un comentario
Los comentarios están cerrados
« Caminando | Inicio | Vértigo en los labios »

Yo también siento la necesidad de confesarle alguna que otra imprudencia. Ya no sé si me hace más daño el silencio o las ganas de hablar.
Gracias por tus palabras. No olvido que fuiste de las primeras personas que conocí por aquí, y la única que siempre consigue conmoverme.
Siento que me entiendes, y eso es muy importante y gratificante para mí.
Besos
:)
Una historia de palabras no dichas que, en efecto, se derrumban en la mano de un niño.
Poesía, verdad, vida.
Un abrazo.
El silencio, arma mortal en cualquier relación. Pesan, son opacos, grises, nublan y despistan y te dejan en una soledad amarga y fría.
Nunca son buenos, aunque lo que se vaya a decir peque de imprudente.
Callar ¡nunca! y sobre todo en el amor.
Besos a miles
Hola
Es mejor dedir las cosas de buena manera y no giardárselas para no callarse y que se queden ahí. Los silencios no son nada buenos y mas cuando se van alargando en el tiempo y no sabemos darle una respuesta. Es mejor utilizar la palabra que lo llena todo.
Gracias por añadirme como amigo
Seguimos en contacto
Feliz puente si lo tienes
besos
Juan
El silencio que abrasa los labios, siempre termina por matar los hilos de oro que tejen las palabras.
Callar, nunca.
Las relaciones entre personas se sustentan en el pensamiento y su manifestación verbal.
Un texto lleno de sentimiento y muy certero.
PAZ
Algún día... cuando ya no duela tanto? Callar jamás será la solucionar pienso yo.
Saludos.
Yo también estoy en contra de los silencios, salvo que sirvan para oir los latidos del corazón del otro... las palabras pueden herir, pero tienen solución, los abismos que se abren en los silencios son difíciles de saltar...
Me ha gustado mucho lo de "me mirarás desordenado" ...
Que lindo amiga.
Besos grandes
esta historia de silencios
que hemos ido creando
se derrumbará
ayyyyyyyyy que tan cierto es ese fragmento de tu hermoso poema porque algun dia derrumbare ese silencio que aveces me ahoga
besitos y cuidate mucho
" el espacio vacío que me condenó tu boca.." me parece una figura literaria verdaderamente hermosa.
un abrazo .
te sigo aunque no siempre con el tiempo que necesito para comentar....
Callar es como una enfermedad,que nos va comiendo por dentro,hay cosas que si no se dicen,nos hacen explotar.BESOS
Hola vengo del blog de Bego, y paso a saludarte y para ver que escribes y lo que e visto me gusta.
Creo que aveces es mejor decirlo que callar, por que al final te hace daño. Besitos.
Callar va dejándonos un vacío interior, cada vez más grande, y cuanto más tiempo pasa más trabajo nos cuesta alumbrar las palabras...
Los tres primeros versos son, sencillamente, maravillosos.
Un abrazo.
A veces los silencios marcan nuestra existencia de por vida cuando sería mucho mejor lanzarnos a la imprudencia (como dices) de expresar lo que sentimos...........aunque a medida que pasa el tiempo el propósito se hace mas difícil.........
Como siempre un placer leerte mi niña.
Te deseo un buen fin de semana.
Besinos mil para mi sobri lindo y para ti otros tantos.
Muaksssssssss.
aunque no lo creamos los silencios dicen mucho, pero a veces hay que romperlos con unas verdades.
besotes.
Oh, la catarsis... Tan dura, tan doliente pero tan necesaria...
Hoy soy yo el que debe pedir perdon por haberte abandonado este tiempo... Ya hechaba de menos tus besiños ^^