!--EndFragment-->!--StartFragment-->Debe existir alguna razón por la que tú y yo seguimos senderos diferentes y acabamos llegando a los mismos andenes, los mismos puertos, los mismos rincones que el otro visitó a destiempo (o tal vez al mismo tiempo, sin presentirlo). Avanzamos despacito por las palabras en forma de laberinto de Murakami sin saber que el otro había estado o estaba por llegar. Abrimos las ventanas para que entrara como una ráfaga la poesía de Sabines y empaparnos de su ritmo y su costumbre, de su forma de decir como si nada, como si fuera fácil. Seguramente hay más puertos en los que hemos estado a punto de darnos de bruces sin saberlo. Es una pena que no dejáramos algo, una bandera, un papelito arrugado que nos sirviera de pista para sabernos sobre los mismos pasos. Ese mismo papelito, robado a Julio, que dice “Siempre fuiste mi espejo, quiero decir que para verme tenía que mirarte”.

Bienvenida guapetona.
Me alegra saber que estás bien.
Se te ha echado de menos.
Leer tus papelitos arrugados de nostalgia siempre es un regalo para los sentimientos.
Besos grandes para ti y para tu nene.
Cuanta poesía dentro de tu prosa. Llevaba tiempo sin leerte, pero vuelves donde solías. A la belleza.
Ay mi niña qué alegria me has dado con tu vuelta..........no sabes lo que se te echa de menos.
La vida está llena de "papelitos arrugados ".
Mil besinos a repartir con mi sobri precioso.
Bello escrito, reflexión y sentimiento. Dicen que hay un plan para cada uno de nosotros, incluye encuentros y desencuentros, lecciones que aprender, en fin un conjunto de experiencias que obligadamente debemos vivir.
Un abrazo.
"...Avanzamos despacito por las palabras en forma de laberinto de Murakami"
Un desencuentro, un llegar y no estar, caminos que se cruzan, los laberintos de Murakami.
Hermoso texto y hermosa forma de expresar el "no coincidir".
Por cierto, lo de loes espejos tiene mucho peligro.
Besos
Me parece magnifico ese juego que el tiempo, las sombras o quien sabe, tal vez la vida, se ha decidido a jugar con nosotros los humanos creando un laberinto de lugares, palabras, sentimientos a los que unas veces al tiempo y otras no, vamos acudiendo para pisar un centro que otros ya han pisado o están pisando.
Magnifico juego este de vivir cada día a la espera de lo que nos quiera dejar de regalo el destino o quien quiera que sea.
Un gran texto lleno de sugerencias y buen gusto.
PAZ
como siempre... unas historia encerrada y hermosamente descrita... Que talento tienes!! Eres increible!!! Me he dado un viaje por estas palabras y he descubierto mi propia historia en el escrito... Simple como lo diria sabinas, asi como sin pensarlo...
Un abrazo!!!
un papelito arrugado que esconde una gran verdad dicha de corazón.
un besote guapetona.
Curarme
muchas veces he pensado en ese tema.
en que pasamos por sitios que otras personas
han pasado o pasarán, y sinembargo no nos
damos cuenta.
En el camino de Santiago la gente se dejaba
notitas y papelitos en los albergues y en los
cafés y la idea me gusto.
Un beso
Lebiram, también yo os eché de menos desde el otro lado del espejo ;) Mil Besiños
Jota, mil gracias por tus palabras, se me han quedado prendidas en los labios y no sé qué decir... 1 Besiño grande
Sami, no puedo evitar regresar a vuestro lado :) Besiños a cientos
Laurencia, gracias! Sin duda, debemos vivirlas. Qué nos deparará ese plan en los próximos años? 1 Besiño grande
Candela, nuestros paisajes están llenos de desencuentros... y de espejos ;) Gracias! 1 Besiño enorme
Luis, habrá que seguir jugando por ese laberinto. Gracias por tus palabras. Besiños grandes
Nil, gracias de nuevo por pensar de esa forma de mis palabras. No sé cómo has podido verte reflejada, pero confío en que no te duela tanto como a mí. 1 Besiño enorme
Golosinas, siempre con el corazón... Besiños grandes
Díasazules, a mí también me gusta esa idea de dejar papelitos para saber que otros han pasado por ese mismo lugar... Besiños azules
Sí, yo también lo pensé. Ojalá dejásemos, encontrásemos, papelitos arrugados, señales de un paso que no quiere olvidar que estuvimos ahí. Serían señales que nos hicieran al menos sonreír, al menos recordar, al menos sentir.
Al fin y al cabo, nuestros caminos están trenzados. Seguro que en algún lugar se cruzan...
Besillos a cientos
Para conocerse, antes hay que haberse mirado en otros ojos, sí. Esa es también mi teoría de espejos.
Sigue. Me estoy conociendo. Besos.
Me encanto leerlo a ud