Lo que añoro de ti

es tu silencio breve,

el tono de tu voz,

tu risa grave

y esa timidez extraña

de tus labios.

Lo que añoro de ti

es una tarde de sábado

bajo una manta roja,

la fila 8 del cine,

tu mano en mi espalda.

Lo que añoro de ti

es esa forma tan terca

de tu boca.