Nunca dijiste

que fuera para siempre

(como en todos los cuentos).

Y yo jamás le di importancia.

Es sólo que ahora (justo ahora)

soy consciente

de que me falta el derecho

a hacerte culpable.

Culpable de dejarme

con este corazón

entre las manos

(y negarte a decirme

qué hacer con los pedazos)..