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La Coctelera

Curarme de ti

15 Junio 2008

Un agujero en el cielo (historia a dos)

Esta historia empezó como un juego, una especie de reto. Un día Cuatrocientos golpes (http://www.espacioblog.com/los-cuatrocientos-golpes) me propuso algo: construir una historia a dos. Éste es el resultado. No quiero extenderme mucho porque el cuento es mucho más largo de lo que yo suelo escribir habitualmente y requiere tiempo, así que si alguien no se siente con fuerzas, que no se preocupe, que ni él ni yo nos vamos a dar por ofendidos por ello. Pero antes quiero agradecerle a él, a Truffaut, que es como cariñosamente me gusta llamarle, que haya confiado en mí para esta aventura (o locura) y que me haya dado la oportunidad de compartir esto con él y descubrirme a mí misma poniendo palabras a un personaje y metiéndome en la historia como si fuera mía. Sé que él sabe con certeza que me ha encantado este juego a dos bandas.

UN AGUJERO EN EL CIELO

A Eva y Jöse
por su inspiración y cariño
… y a Mario.

DIARIO DE JULIA

No sé con quién hablar de todo esto, así que me dedico a escribir porque así, al menos, lo echo fuera y tal vez duela un poquito menos… Germán ahora mismo está tumbado en el sillón y yo no sé qué hacer para escaparme. No quiero estar a su lado. Sé que suena duro (incluso a mí me suena duro si me lo digo en alto), pero no puedo evitar este sentimiento de rechazo. Superar esta pérdida ha sido lo más difícil que he tenido que hacer en mi vida, han pasado tres meses, pero no sé si lo he superado del todo o sólo sigo viviendo por costumbre…

13 de junio


Querida Paula:


No sabes lo que me alegró haber recibido tu carta. Aunque no lo creas, llevo una temporada intentando ponerme delante de papel y retomar nuestra confidencialidad de antes (¿será telepatía?). Pero siempre surge algo y lo vas dejando para después. Y así se pasan los meses sin hacerlo. ¿Cuánto ha pasado? ¿Tres años? Imperdonable, lo sé. Pero son cosas de la vida. Además ya he aprendido caminar solo. Sin mi hada madrina, sin mi mentora (y así me ha ido... ya te contaré) Tu pollito se hizo mayor... Ya se qué me vas a decir que me deje de tonterías, pero bien sabes que siempre te consideré un referente, una especie de guía, el espejo en el que quería mirarme. Por eso, al llegar tus noticias, me he puesto doblemente contento; porque quería hacerlo yo (y te has adelantado) y por recuperarte como amiga.

Me habría encantado hacer ese crucero por las islas griegas del que me hablas. Seguro que fue tan divertido como cuentas y quiero ver pronto esas fotos que me has prometido... Nuestra economía no está para muchos fuegos artificiales. La hipoteca se lo come todo. ¿Qué te voy a contar yo que tú no sepas? Como decía Groucho "hemos salido de la nada, para alcanzar las más altas cotas de la miseria" jejejeje... Todavía tengo en cartera el proyecto de ir al festival de cine de Málaga, visitarte, tomarnos unas tapas de "pescaíto frito" y pasarme una semana viendo películas. Si algún día me decido, ya te llamaré antes para que me consigas el abono (baratito, por favor).

Este es mi espacio ahora. Este rincón que debió ser para él (tengo la certeza de que iba a ser un niño, mi niño…), este refugio donde todo me suena conocido y desconocido al tiempo, lleno y vacío, lleno de cosas que esperan a ser estrenadas y que, mientras tanto, van acumulando polvo, vacío de una presencia diminuta que tal vez no vaya a llegar nunca… Porque es lo que siento, ya me di por vencida, ya no puedo tener la ilusión del principio y soñar con que sí, con que llegará en cualquier momento… Han sido dos pérdidas y no puedo con el alma, me pesa demasiado.

Me preguntas por Julia (supongo que no sea retórica). La verdad es que no sé muy bien qué contarte (o sí…). No te hablé nunca de que le caíste genial cuando te conoció. Creo que tenía cierta reticencia o miedo o unos pocos celillos, aunque te garantizo que desaparecieron en cuanto te vio... y creo que entendió perfectamente por qué se me llenaba la boca al hablar de ti. Pero eso pasó hace mucho tiempo y tú me preguntas por nuestro ahora. Mira, es un poco largo de explicar… Hace aproximadamente año y medio se quedó embarazada de nuevo y al cuarto mes volvimos a perder al bebé... fue un mazazo para ella. Supongo que se culpabilizaría de todo. Yo, la verdad, acababa de cambiar de turno y creo que no le di el apoyo necesario. La veía como un alma en pena, callada; un ángel malherido que cayó desde un agujero del cielo, arrastrando su dolor y yo sin poder hacer nada por ayudarla. Lo intenté. Lo juro. Pero se encerró en sí misma y apenas se comunicaba conmigo. Me dijo que necesitaba tiempo para superarlo, que necesitaba reflexionar... Por eso se instaló en la habitación que iba a ser para el niño. Allí hizo su castillo. Su fortaleza. Su Santa Sanctórum... ¿Qué podía hacer yo? Nada. Nada salvo acceder a su petición y observarla en silencio, esperando que volviese a mí. Hemos estado viviendo así todo este tiempo. Casi uno de espaldas al otro. Yo, por lo menos, te confieso que deseando que pasase el fin de semana, para volver al trabajo y no tener que encontrármela por el pasillo y no decirnos casi nada. Los demás días con los horarios desencontrados casi no nos vemos... Pero la culpa es mía. No sé si sirve como defensa decir que acepté el cambio de turno para poder vivir más desahogados cuando llegase el bebé y podernos organizar la vida mejor y soy de la opinión que las oportunidades hay que aprovecharlas, aunque no sé si esa teoría disculpa mi conducta....

Germán es bueno. Me lo digo a mí misma, me lo repito como una letanía y no sé si lo que pretendo es convencerme. Es bueno, por costumbre, por moral, por como le han enseñado a tratar con las personas y por cómo se comporta conmigo, tiene la formación y honestidad que yo nunca tuve. Él intenta apoyarme, intenta que continúe con mi vida, con mis ilusiones, las que se quedaron rotas en medio de este infierno de la pérdida; que siga caminando, pero yo estoy vacía y no puedo remediarlo. Me caigo. Cada noche me caigo y me desespero y lloro todas las lágrimas de los últimos años, lloro por ese niño y por todo lo que alguna vez me dolió, y al final acaba venciéndome el sueño sobre la cama. No aguanto la presión continua de la mirada de Germán preguntándose, cuando me ve por las mañanas, si ya me encuentro mejor…

Pero no todo es malo. Poco a poco las aguas van volviendo a su cauce. En el último mes está volviendo a sonreír. Esta algo más comunicativa, creo que yo también. Noto que se preocupa más por mí. Me llama al trabajo casi cada tarde (no lo había hecho nunca) y tenemos conversaciones algo insustanciales sobre cómo le ha ido su jornada o los problemas que tengo en la fábrica o a veces hablamos tan sólo del tiempo... Creo que necesita que nos volvamos a comunicar, vamos, no lo creo, lo necesitamos los dos... Los fines de semana ya no son tan duros. Hemos vuelto a meternos juntos en la cocina y, después de cinco años de comer los mismos menús repetidamente, está siendo creativa como lo era cuando nos conocimos. Y llevamos tres sábados pasando las tardes en el sofá, comiendo palomitas, mientras ella se deja abrazar, y viendo viejas películas en blanco y negro... Creo que, aunque suene a frase hecha, está recuperando las ganas de vivir. Incluso hemos hecho planes de pasar el verano en la casa de Luarca...

Eso es más o menos lo que ha pasado en nuestra vida desde que perdimos contacto... Y no te quiero hacer perder más tiempo (sé que me vas a decir otra vez que no diga tonterías). Insisto en lo que te dije al principio: me ha encantado el recuperarte y te prometo que haré lo posible para que, por mi parte al menos, no pasen otros mil años sin escribirnos.

Un abrazo y besos para ti y tu niña

GERMÁN


Querida Paula:


Dos líneas en una postal no dan para mucho.

Pero queremos que sepas que Luarca -y Asturies- siguen llenas de

magia, brumas, fantasmas de indianos y rincones maravillosos.

Nos manipula, nos moldea, nos licúa, para convertirnos en lluvia... nos hace suyos...

Las vacaciones están resultando geniales.

La vida parece que regresa...


BESOS

Julia y Germán.


23 de Octubre


Querida Paula:
No sé por dónde empezar. Lo más lógico sería pedir disculpas por haber tardado tanto en responderte... creo que emocionalmente no estoy muy bien y aunque necesito hablar con alguien me he intentado poner delante del papel y acabo bloqueado, sin poder escribir ni una palabra. Sé que lo puedes entender...

Mi relación con Julia no anda bien. Damos un pasito para adelante y dos pasos para atrás. Yo creí que las vacaciones en Luarca iban a servir para cicatrizar heridas y poner las cosas en su sitio... y en un principio lo parecía. Pero seguimos en la misma situación que antes. Lo pasamos bien en Asturias, la verdad es que lo pasamos muy bien. Incluso volvimos a compartir cama (no había otra opción) y se dejaba abrazar por las noches... pero a la vuelta, volvió a “su habitación”, a su refugio. Le he dicho que la necesitaba todas las noches, pero ella me ha pedido un poquito más de tiempo. No puedo negárselo. No le quiero negar nada.

Creo que está desarrollando como un miedo a algo. No sé muy bien explicártelo, pero la noto algo rara. Sí, está más comunicativa (o al menos lo intenta), incluso cariñosa conmigo, pero tiene repentinos cambios de humor, se pone nerviosa, se sobresalta sola y le teme a algo que no sé lo que es -creo que no es a mi, la verdad; sería ridículo que lo fuese-; Entonces se pone a la defensiva y se vuelve a encerrar en si misma…

Hace semanas, siglos que no escribo en condiciones. Las cosas no han mejorado del todo, pero se van haciendo soportables.

No se como contártelo… pero yo también empiezo a tener miedos. El último fin de semana salimos a comer fuera. Hacía años que no lo hacíamos y pensé que nos ayudaría a oxigenarnos. Durante la comida recibió un mensaje en su móvil, que ella borró rápidamente argumentándome que era publicidad. No le di importancia en ese instante, pero ahora te diría que lo hizo con inquietud o con urgencia... y a media tarde volvió a ocurrir lo mismo…

No soy un obseso del orden y la limpieza, pero debido a la situación de estos últimos meses, y a que tengo las mañanas libres, me he dedicado a ser “amo de casa”. Me gusta tener todo en un cierto orden controlado que reconozco como propio… y estoy empezando a encontrar cosas raras, no sé, pequeños detalles, a los que en un principio no les di importancia, pero a veces me pongo a pensar y me angustio viendo fantasmas. Creo que el cerebro me juega malas pasadas. Vas a pensar que estoy loco, pero descubro cosas cambiadas de sitio. Unos vasos que no usamos nunca y que están en el mueble del comedor, en un orden distinto al que los dejé… Mis cd’s… Sé como los tengo ordenados y el otro día encontré alguno cambiado… No la imagino oyendo a Fito Páez (sé que no le gusta) y mucho menos a Ozan Yamamoto (un flautista japonés que hizo un disco hermoso con músicos de jazz españoles).

Hay algo nuevo en mi vida, algo que no incluye a Germán y que me devora el pensamiento. Pero no puedo contárselo. Empezó una día, ni recuerdo cuándo, sin darme cuenta él estaba diciéndome vamos a tomar un café y yo, ya ves si seré débil, accedí, aún a sabiendas de lo que podía venir detrás. Me enamoré sin remedio de su mirada en calma, de la paz que me transmiten sus grandes ojos grises. Me pidió que le hablara de mi propia tristeza (tienes una inmensa tristeza colgada de los ojos y no sé si te has dado cuenta, me dijo un día) y yo solté todo lo que llevaba dentro, lo que ni siquiera le he contado a Germán y justo en ese momento, mientras lo desgranaba, me di cuenta de que ya estaba empezando a engañarle.

Ha vuelto a fumar. Lo hace a hurtadillas en la terraza, o sale a la calle con cualquier excusa tonta. Perdí la esperanza que lo dejase hace ya mucho tiempo… pero solo he conseguido que no lo haga en el interior de casa. Por eso me parece extremadamente raro encontrar una colilla dentro. Y el otro día apareció una en un cenicero de cristal que nos regalaron en la boda, Se quedó en un estante del mueble del comedor cuando decoramos el piso y nunca lo habíamos utilizado. Lo limpié y no dije nada…

No sé como andan de trabajo en la Gestoría, nunca tuvieron demasiado… En las últimas semanas, siempre hay un día, o jueves o viernes, en que me llama a media mañana y me dice que no vendrá a comer, que no le prepare nada, que irá más tarde, con las compañeras cuando acaben el trabajo… o pedirán algo para comer en la misma oficina… Me temo que lo está convirtiendo en una costumbre...

Desde entonces nos hemos visto varias veces fuera del trabajo, a escondidas, furtivamente, como dos colegiales enamorados. Alguna vez, muy pocas veces, ha venido a casa cuando sé con certeza que Germán no va a estar, pero sé que no debería e intento evitar vernos entre estas cuatro paredes, mi muro. Desde entonces hasta hoy me descubro más fuerte en sus ojos cada día y siento que voy recuperando poco a poco la esperanza que se me escapó el día que perdí a la personita que llevaba dentro y me quedé vacía.

Germán no puede, no debe enterarse, no quiero hacerle daño y sé que él aún tiene esperanzas de que volvamos a estar juntos, como antes. Lo malo es que para mí el antes ya no existe… Para mí existe sólo el ahora y esos malditos ojos grises que me persiguen…

No sé qué pensar. Intento convencerme que todo son absurdas coincidencias… Que sí, que andan con un poco más de faena en la Gestoría… o que estaba aburrida y como tenía un ratito se entretuvo en limpiar los vasos… Que buscaba un CD y se le descolocaron algunos y los puso como buenamente pudo... Que andaría fumando en la terraza y seguramente la llamaron a la puerta o al fijo, entró y dejó el cigarrillo donde pudo, sin acordarse después… Y todos recibimos mensajes de publicidad en el móvil y, aunque tenemos la misma compañía, podría ser que no nos llegaran los mismos...

No te quiero agobiar más (ya sé que dirás que no lo hago) y que me vas a decir que todo es absurdo, que es fruto de mi imaginación, que hable con ella... Pero te juro que después de lo que hemos pasado no quiero que se hunda más con mis seguramente infundados miedos. No quiero hacerle más daño del que la vida nos ha hecho…Así que lo dejaré pasar e intentaré convencerme a mí mismo de que no ocurre nada; por que si lo pienso con calma, creo que es así….

Un abrazo,

GERMÁN

Es la única salida que he encontrado, fingir. Fingir que he regresado de mi silencio, que he roto la burbuja de cristal donde me encerré a mí misma todos estos meses para evitar mirarme en los espejos. Ahora finjo que estoy bien, finjo que no me importa ver películas los sábados por la noche acurrucada en sus brazos, finjo que he recuperado la calma y la sonrisa y que todo ha vuelto a su lugar… como antes. Sé que estoy mintiéndole, soy consciente todo el tiempo de esa mentira mayúscula que es ahora mi vida y me siento aún más culpable cuando sus ojos me dicen quédate a dormir estar noche conmigo, te necesito. Jamás he pretendido hacerle daño… Pero algún día, estoy casi segura, haré un movimiento en falso y él se dará cuenta de que vivimos en un castillo de naipes a punto de caerse. Y si he de ser sincera, estoy deseando que ocurra….







Tags: cuento

servido por curarme-de-ti 15 comentarios compártelo

15 comentarios · Escribe aquí tu comentario

diasazules

diasazules dijo

Lo voy a imprimir y leer tranquilamente
un beso

15 Junio 2008 | 09:19 PM

gwenda

gwenda dijo

Ups, mañana lo leo con calma, ya sabes que tus escritos son fantásticos y éste no debe de ser menos.

Besitos, uno fuerte para Diego

Pd, pronto me iré a descansar.... que lo necesito.

15 Junio 2008 | 11:56 PM

sherezadee

sherezadee dijo

De la unión de dos genios, sólo puede salir un texto así de maravilloso. ¿Por qué todos los textos me parecen mi vida? Será porque yo también tengo mi Germán (que es clavadito, clavadito), y, aunque los ojos que me arrastran no son grises, también los hay en mi historia. O quizá me siento un poco Julia. No sé. Vamos, que me ha encantado. Besiños a los dos :)

16 Junio 2008 | 01:43 AM

nodistortion

nodistortion dijo

me da mucha rabia el tener que conectarme a estas horas de la noche, y mas ver un texto que parece prometedor y no tener ni unos minutos para leerlo... lo acabo de imprimir, asi que me lo leeré mañana durante mis largos transcursos en transportes públicos ;) un gran beso, te volveré a escribir cuando me lo termine de leer!

16 Junio 2008 | 02:21 AM

lucia3

lucia3 dijo

Sinceramente amiga, me ha emocionado la historia. Una historia de desencuentro físico y emocional. Se puede compartir el mismo techo, coincidir en un pasillo, y estar a años luz el uno del otro. Me ha emocionado la diferente forma de afrontar la pérdida, y como eso va abriendo un abismo infranqueable entre ellos, el diferente "tempo" de los dos, y como van apareciendo los fingimientos, los autoconvencerse de que la cosa va mejorando, la incomuncación...y como al final lo que no consigue Gemán lo consigue una voz nueva, unos ojos nuevos, que le devuelven a Julia las ganas de vivir
Siento que al fina opte por engañarle y fingir que no pasa nada.
Preciosa la tristeza de Julia y la descripción de su dolor y del pozo en el que se encierra.
Bueno, que es un relato maravilloso y tristísimo. ¿habrá más?
Una abrazo.

16 Junio 2008 | 08:25 AM

curarme-de-ti

curarme-de-ti dijo

Pepe, gracias por tu visita, un abrazo grande!

Díasazules, sí, me temo que esto hay que leerlo tranquilamente. Gracias por la paciencia y por ponerte a ello ;) 1 Besiño

Gwenda, descansa, linda, que ya sé que lo necesitas y mucho. Y no te preocupes si esta vez no puedes leerme a gusto, soy consciente de que es un cuento largo. Besiños para ti y el precioso animador de la Selección

Sherezadee, es posible que sea porque los ves con los ojos de lo que te sucede y les das esa forma sin quererlo. Es lo que nos ocurre cuando vemos fantasmas de ese alguien en todas partes, ¿verdad? Mil gracias por leerlo y por llamarnos "genios", aunque no sé si lo merecemos (yo seguro que no, pero 400golpes es sin duda un maravilloso escritor de historias). Me alegra muchísimo que te haya gustado esta historia a dos. Ánimo con esa Julia que llevas dentro (con suerte, se acabará marchando...). 1 Besiño grande grande

Nodistortion, ay, si esto ya es largo de leer a esas horas de la mañana peor aún. Ojalá te haya entretenido un poquito tu largo transcurso de hoy. 1 Besiño enorme

Lucia3, qué puedo decirte sino gracias por tu emoción y tus palabras. Me alegra infinito que te haya gustado nuestro pequeño juego, aunque esté lleno de tristeza y dolor (alguien me dijo que era demasiado triste...). El final... siempre es triste tener que fingir por no atreverse a hacer daño y lo peor es que uno no se da cuenta de que así, a la larga, acaba haciendo más daño. Ah, espero, deseo, que haya más :) Mil Besiños

16 Junio 2008 | 02:20 PM

elsilenciodealedis

elsilenciodealedis dijo

Buenas!! uyyyy pero qué largo!!! luego lo leo despues de cenar que sino me quedo en ayunas! jaja!!!

Te he dejado un regalito en mi blog, espero que te guste, mua!

16 Junio 2008 | 10:01 PM

curarme-de-ti

curarme-de-ti dijo

aledis, síi, un poquito largo... ;) Ni se te ocurra quedarte en ayunas para leerlo! Voy a tu blog de visita a ver ese regalo, que seguro que me gusta. 1 Besiño

17 Junio 2008 | 12:50 PM

la-cocina-de-samira

la-cocina-de-samira dijo

Me ha encantado , ayer ya me quedé con ganas de leerlo pero por falta de tiempo me fue imposible............

Es triste ver como la escasa comunicación entre dos personas que conviven juntas puede llegar a este caos , al tener que fingir y no ser valiente para afrontar la cruda realidad que al final terminará por hacernos sentir aún mas culpables si cabe...........el dejarse llevar por las apariencias nunca nos regala nada beneficioso, al contrario, nos carga de amargura un dia sí y otro también...........

Bueno deciros a ti y a Cuatrocientos que ya sin leerlo sabía que me iba a cautivar porque tenéis el don de la escritura que te hace llegar al corazón y te remueve por dentro sensaciones que te hacen reflexionar siempre, asi que sólo me queda daros las gracias a los dos.

Mil besinos.

Bego.

17 Junio 2008 | 02:26 PM

milagobios

milagobios dijo

Un muy interesante experimento:

Lo he vivido como si yo fuese Paula, sabiéndolo todo pero... sin poder hacer nada por revivir algo que se ha roto para siempre.

Hay tragedias que nos alejan kilometros del otro (a pesar de que esté físicamente cercano)

Siento mucho la tragedia de Julia y Germán.

Espero que puedan reiniciar su vida con cierta ilusión y que, poco a poco, se cicatrice esa herida (que nunca desaparecerá).

La herida de un amor roto y de un niño que nunca llegó a ver la luz del sol.

Besitos emocionados para esas cuatro manos que han fraguado esta historia

17 Junio 2008 | 03:00 PM

nilmarly lopez

nilmarly lopez dijo

me ha encantado! Lo he leido de ' Los cuatrocientos golpes ' esta fenomenal. Excelente. que se repita! un beso y un abrazo.

17 Junio 2008 | 06:46 PM

curarme-de-ti

curarme-de-ti dijo

Samira, es cierto, hay veces que hay que ser valiente como sea porque en realidad uno no se da cuenta de que quedándose al lado de una persona a la que ya no quiere, no la hace más feliz. Gracias, mil, a ti por habernos leído con tanto cariño y encontrar la emoción en nuestras palabras... Besiños grandes

Milagobios, sí que hay tragedias que nos separan sin remedio (o nos acercan más, depende). Y para que estos personajes reinicien su vida necesitarían alejarse y crear nuevos mundos porque juntos me da que no van a ningún lugar. Besiños de agradecimiento por tu lectura y tus palabras

Nilmarly, mil gracias! Se repetirá, sin duda, o eso esperamos ambos. 1 Besiño

18 Junio 2008 | 02:10 PM

yaizaa

yaizaa dijo

Soy nueva en esto y hoy ha sido un día de "chafardeo" y sinderamente me alegro de haverte encontrado, todo lo que he leído hasta el momento me parece precioso y la historia a dos es verdaderamente tierna y dura, cumple una de las paradojas de la vida.

Un Fuerte saludo

22 Julio 2008 | 06:05 PM

curarme-de-ti

curarme-de-ti dijo

Yaizaa, bienvenida! Me alegra que te haya gustado todo lo que has leído y especialmente esta historia a dos (a la que tengo mucho cariño). Mil gracias por tu visita (ahora mismo voy a devolvértela) y espero verte más veces por aquí! 1 Besiño

23 Julio 2008 | 10:31 AM

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Sobre mí

Soy un hueco de pasados que regresan, presentes que me inundan, de sueños por cumplir y alguno ya cumplido y una montañita de nostalgias varias. Para vivir, día tras día y otro más, me hacen falta las palabras. "Siempre fuiste mi espejo, quiero decir que para verme tenía que mirarte" (Julio Cortázar)

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