En desorden
Yo te recuerdo así
desordenadamente,
como quien abre un libro al azar
y lee capítulos
sin un orden marcado,
algo así como rayuela
(salvando las distancias).
Te recuerdo en pedazos,
a golpes de memoria,
a ráfagas a menudo de olvido,
en las noches sin sueño
y en los días sin noche.
Guardo de ti un recuerdo inconstante,
un tanto caprichoso,
demasiado tierno,
que me asalta en días alternos,
sin tiempo a reaccionar,
sin aviso previo.
Yo te recuerdo así
desordenadamente,
como quien abre un libro al azar
y lee capítulos
sin un orden marcado,
algo así como rayuela
(salvando las distancias).
Te recuerdo en pedazos,
a golpes de memoria,
a ráfagas a menudo de olvido,
en las noches sin sueño
y en los días sin noche.
Guardo de ti un recuerdo inconstante,
un tanto caprichoso,
demasiado tierno,
que me asalta en días alternos,
sin tiempo a reaccionar,
sin aviso previo.
desordenadamente,
como quien abre un libro al azar
y lee capítulos
sin un orden marcado,
algo así como rayuela
(salvando las distancias).
Te recuerdo en pedazos,
a golpes de memoria,
a ráfagas a menudo de olvido,
en las noches sin sueño
y en los días sin noche.
Guardo de ti un recuerdo inconstante,
un tanto caprichoso,
demasiado tierno,
que me asalta en días alternos,
sin tiempo a reaccionar,
sin aviso previo.





48x48.jpg)

lucia3 dijo
Me ha gustado mucho. Hay recuerdos itensos, que nos persiguen constantemente y no nos dejan ni a sol ni a sombra, y hay otros, que aparecen intermitentemente, como el sol de primavera en un día de nubes.
Gracias por compartir tu mundo interior, tu sensibilidad con nosotros.
Un abrazo.
30 Abril 2008 | 02:27 PM